La Organización Mundial del Turismo ha lanzado una campaña basada en la frase “Quedate en casa hoy para poder viajar mañana” con el objetivo de dar un mensaje de esperanza en plena crisis del coronavirus y el impacto que crea- y puede crear- en el sector turístico a nivel mundial

En mi opinión las formas de viajar, como las relaciones sociales, no van a ser las mismas.. Lo más seguro es que el distanciamiento dure meses y posiblemente saludarnos dándonos dos besos o dándonos la mano va a costar volver a verlo. No creo que estemos viviendo un paréntesis, y menos des de el punto de vista económico, tras el cual, como si fuera un reset, todo volverá a la normalidad. No va a ser así. Como decíamos en el anterior artículo sobre la era post-coronavirus este ha llegado para quedarse.

¿Vamos a volver a viajar a países, o ciudades, dónde el número de viajeros o aglomeraciones son importantes? No de la misma forma. Destinos como Venecia, Florencia, India, Nueva York o cualquier país asiático no van a desparecer de los catálogos, ahora bien, el tipo de demanda no va a ser igual. No vamos a viajar de la misma manera. Creo que vamos a buscar viajes más individualizados y que huyan de las grandes concentraciones. Posiblemente destinos como determinadas pequeñas islas sin un turismo masificado van a salir beneficiados, al igual que destinos rurales y de montaña.

También deberemos tener en cuenta las muy probables bolsas de endemicidad de infecciones por el SARs-CoV-2 que se pueden producir en determinados países africanos, asiáticos y no deberíamos descartar países como Brasil dado el tamaño de población y el porcentaje de la misma que vive en favelas y que pueden afectar tanto a la demanda como en los riesgos para la salud de los viajeros.

Posiblemente se van a establecer un número determinado de visitantes, tanto en general como los que puedan coincidir al mismo tiempo, para visitar grandes museos y atracciones debiendo pedir con mucho tiempo de adelanto la visita concertada para un determinado día y hora. También las tarifas aéreas es posible que varíen al alza. Se deberán respetar unas determinadas distancias entre viajeros lo que supondrá un menor número de viajeros y de forma secundaria, un encarecimiento de los pasajes.

Para finalizar, y como experto en medicina del viaje, creo que deberemos incluir en un futuro no lejano, nuevas recomendaciones a nuestros viajeros: guardar distancias, lavarse la manos con frecuencia y/o utilizar geles de alcohol y, sobretodo, evitar aglomeraciones y lugares dónde se reúnan gran cantidad de personas y usar mascarillas (a pesar de que su eficacia en espacios abiertos es muy discutible) en los transportes públicos y en lugares con gran afluencia como son estaciones y aeropuertos.