A medida que pasa el tiempo vamos adquiriendo más información y conocimientos sobre la infección por SARS-CoV-2 y sus consecuencias. Según los datos de que disponemos la COVID-19 es, para la gran mayoría de los infectados, una enfermedad leve y de corta duración y solo entre un 3 y un 4 % necesitarán de ingresos hospitalario según los datos para Europa de los ECDC. Por otra parte, con los test masivos realizados en las últimas semanas se ha comprobado que entre un tercio y la mitad de los cribados son sujetos asintomáticos.

Doctors with bacteriological protection suits examining a patient infected with a virus

En un reciente estudio realizado en británicos y publicado en el BMJ el 13 de agosto [1] se ha observado que un porcentaje pequeño de pacientes pueden presentar síntomas que persistan a lo largo del tiempo. La gravedad de la enfermedad será el factor determinante de esta duración de los síntomas y la mitad de los pacientes ingresados tendrían todavía síntomas a los dos meses del alta hospitalaria, pero incuso los infectados con síntomas leves pueden presentar persistencia de síntomas en un porcentaje más bajo (10%).  

Como vemos en la figura la fatiga, la tos persistente, la cefalea y la pérdida de gusto y olfato serían los síntomas más frecuentes que se alargan en el tiempo. En algunos casos, la clínica puede parecerse a la observada en el Síndrome de Fatiga Crónica cuyas causas se desconocen pero que podría estar ligado con la aparición de infecciones sobretodo víricas. Una de las hipótesis que se barajan en este caso es que esta fatiga crónica sería causada por el sistema inmunitario que no actuaría de forma correcta tras una infección y podría ser que el vi rus SARS-CoV-2 también provocara una reacción persistente del sistema inmunitario.

A medida que las series de pacientes sean cada vez mayores vamos a entender el porqué se producen algunos cuadros cardíacos, neurológicos, de hipercoagulación o renales. De momento, en muchos casos, no enfrentamos a cuadros desconcertantes y poco conocidos y que abordamos a medida que los vamos conociendo.