Tengo la misma sensación que en el año 2008 dónde todo el mundo opinaba de economía, y como mejorarla, fuera o no fuera economista. Hoy todo el mundo opina sobre la pandemia y como deberíamos  controlarla ya sean médicos, no médicos, epidemiólogos – nunca tuve la sensación de que fuéramos tantos los expertos en Salud Pública- y muchos de ellos criticando a entendidos y compañeros diciendo que el que tiene la razón es el que hace las declaraciones.

Tengo, además, la sensación de que muchos de mis compañeros quieren convertirse- utilizando un léxico de moda- en “influencers” en el tema del coronavirus y de paso conseguir financiación para hacer sus estudios. Me gustaría hacer una revisión dentro de unos meses de los trabajos y resultados obtenidos en relación a los científicos mediáticos y su impacto científico.   

Hoy, por resolución propia, voy a finalizar esta serie dedicada sal SARS CoV-2. El volumen de información que circula por las redes sociales es inmensa alguna con base científica y parte, no.

Voy a poner un ejemplo con los datos que nos presentan diariamente sobre el número de afectados.

Nos inundan cada día con datos, cifras y ruedas de prensa. En el gráfico inferior presento los datos crudos (número de casos acumulados hasta el 7 de abril) en diferentes países y en el cual también e incluido las Comunidades de Madrid y Catalunya.

Como vemos en el gráfico, España estaría – en cifras absolutas- detrás de los EEUU y Madrid y Catalunya, en la parte  media baja de la tabla.

En Salud Pública pocas veces usamos los números absolutos en la presentación de datos de las poblaciones solo lo hacemos cuando el número de afectados supone una planificación estratégica. En el caso de la pandemia actual, por ejemplo, es importante cuantos infectados graves tenemos para proporcionar la asistencia y los aparatos adecuados para su tratamiento.

En salud pública las cifras a nivel poblacional las expresamos de forma relativa. Voy a poner un ejemplo : no es lo mismo que tengamos 40 casos en una población de 200 habitantes (un problema) que los mismos 40 casos en una población de 2 millones de habitantes (posiblemente no es un problema). Esta expresión relativa es lo que llamamos TASAS y consiste en expresar la cantidad de casos existentes en un periodo de tiempo en relación al tamaño de población en el cual se han producido. Veamos en el siguiente gráfico las tasas acumuladas por millón de habitantes :

Las cosas ya varían tal y como comentábamos anteriormente. Pocas veces les dirán que la Comunidad de Madrid tiene casi  6100 casos por millón de habitantes.

Para finalizar si me gustaría hacer una reflexión personal sobre la actuación de nuestros gestores. En primer lugar se han dedicado exclusivamente a ser reactivos. Esperar que surja el problema para actuar cuando lo que deberían haber echo es ser proactivos avanzándose a los principales problemas e implementando medidas que como mínimo permitiera reducirlos.

Esto no ha ocurrido y tiempo – no excesivo pero si suficiente- teníamos para avanzarnos a alguno de los problemas que hemos sufrido. Voy a poner dos ejemplos pero tendríamos muchísimos más.

El primer ejemplo sería la falta de material de protección para los profesionales – no tengo cifras exactas pero el personal sanitario infectado pueden rondar entre un 15 y un 20 % de todas las infecciones- que llego tarde y de mala calidad cuando ya muchos profesionales estaban en primera línea sin la protección adecuada. ¿Viendo lo que estaba sucediendo en Italia no se podía haber sido proactivo y comprar , sin prisas, este material?.Parece ser que no.

Otro ejemplo serían los reactivos que permiten la detección de la infección. Problema parecido al anterior, no se pidieron ni se documentaron sobre los problemas de alguno de estos reactivos dónde, según los datos de China, tenían una sensibilidad que rondaba el 50 % (como mínimo daban error en el 50 % de los casos). Documentarse con tiempo y proveerse de los mismos sin prisas igual nos hubiera ahorrado dinero y tener los test diagnósticos con tiempo suficiente.

Por último, los respiradores. A mis estudiantes de pregrado de Medicina cuando les hablo de la gripe les pongo sobre la mesa el caso de la aparición de un nuevo virus gripal que fuera causa de una pandemia y cuál serían las primeras acciones a realizar : evitar el colapso del sistema. Es la famosa curva que hemos visto dónde la capacidad de nuestro sistema de salud se ve superada por el número elevado de casos.

Es de manual. Si una gripe normal (la estacional) supone un 7 % de ingresos hospitalarios y entre estos, entre un 5 y un 8 % necesitarán  ser ingresados en UCI, ¿no se pudo hacer una previsión de camas de UCI  , tratándose de una infección que básicamente como complicación causa una neumonía, y de respiradores necesarios? Parece ser que no.

Creo que de esta pandemia debemos aprender, entre otras cosas, que necesitamos una industria próxima que sea capaz de proveernos de los elementos esenciales en casos de  crisis (no solo sanitaria sino ambiental) y no dependamos de compras a otros países. Deberíamos incluir en este plan estratégico los medicamentos. Recuerdo cuando la crisis de la gripe aviar el Gobierno quiso comprar vacunas y tuvo dificultades de adquirirlas porque los países productores proveían en primer lugar a sus ciudadanos. Tenemos laboratorios, pero la mayor parte de ellos compran la materia prima a proveedores del exterior. Deberíamos pensar en ello.

Un ultimo consejo, cuídense e infórmense de forma adecuada a partir de fuentes fiables.